26 Mar

Más reflexiones de los participantes de la pasada edición

José Ramón Crespo: “Ted es un dinamismo del cual la universidad se puede beneficiar mucho; es fantástico que los estudiantes se involucren en las tareas de divulgación”

 

 

Nuestro pasado post de entrevistas funcionó tan bien que fuisteis muchos lo que nos escribisteis para que colgásemos aquellas reflexiones que no hubiésemos publicado en el anterior. Y como vuestros deseos son órdenes para nosotros, aquí os dejamos una nueva selección de las mejores ideas que nos confesaron los ponentes de la última edición.

 

 

Sobre TEDx:

 

Me parece un reconocimiento importante para una persona decirle que venga a contar algo en un contexto que valora lo que uno tiene que decir. Es una flor que te echan, un piropo invitarte. Y, además podía. Yo creo que las iniciativas buenas hay que apoyarlas y ésta es una iniciativa excelente. Es poner en común lo mejor que uno tiene, lo mejor de los mundos que se están construyendo. Es abrir ventanas a lo nuevo. Es fecundar las ideas y las iniciativas. Tiene tantas valencias que tendría que tener un impedimento para decir que no.

Leticia Soberón

 

No conocía el formato. Uno de mis alumnos me lo explicó después de haber aceptado, me vio preparando la charla y me preguntó “¿Vas a dar una charla TED?” A lo que respondí “sí, ¿qué es eso?” “Ah pues es una cosa muy famosa”. Y le dije “pues no creo que sea tan famoso porque es en Oviedo, que es mi pueblo, y allí lo famoso todavía no ha llegado”. Pero, en fin, acepté la invitación porque está claro que cuando se puede contribuir en algo a una tarea universitaria de formación, hay que hacerlo.

En este contexto del TED me gustó mucho ver que la gente joven se interesa, se mueve por cosas nuevas, por divulgar ideas o por escuchar ideas. Y creo que es un dinamismo del cual la universidad se puede beneficiar mucho. Involucrar al estudiante en las tareas de divulgación.

José Ramón Crespo

Me encanta colaborar con los profes, hacer eventos y formar. Y evidentemente cuando te dan la oportunidad de ir a un TEDx es como ir a la Meca. Nosotros, los que nos dedicamos a las ponencias, es lo máximo que puedes conseguir.

Ovi Barceló

 

Me parece una forma de comunicar interesante y efectiva. Y pienso que son modelos de ideas que comparto. Así que por eso estoy aquí.

Pedro Aguado

 

 

Trabajo ocio y pasión:

 

Lo mío no es trabajo. Yo creo que esa separación entre ocio-trabajo, ocio-negocio, es uno de los valores capitalistas. El tú ganas dinero para gastarlo en el tiempo de ocio. Y es lo que hace que mucha gente se frustre. “Joder, estoy perdiendo mi vida trabajando”. No, es un todo, disfruta. Y no pienses que son compartimentos estancos. En cualquier trabajo se puede construir relaciones sociales y se puede generar una vida en la que sentirse a gusto. Por si no se había notado estoy de acuerdo con esa cita.

Miguel Espada

¿Qué te lleva a ver que lo tuyo es una pasión? Yo creo que simplemente lo ves. Se va encadenando la vida entre lo que tú buscas y lo que te llega y, al final, todo se mide por una mirada profunda. Eso sí es lo que tiene que haber.

Leticia Soberón

 

 

De Asturias al instituto Max Planck de física:

 

Yo estudié el bachillerato en España. Después del bachillerato me fui a estudiar al extranjero, en concreto a Austria. Allí hice los estudios de Física y un doctorado en Física. Después del doctorado en Física me fui con una beca europea a un Instituto Max Planck en Baviera, en Garching que se dedica a la óptica cuántica. Tras dos años allí, continué la vida nómada del físico, me fui cuatro años a los Estados Unidos a trabajar a un laboratorio nacional en temas ya de iones de alto estado de carga. Tras cuatro años de periplo americano volví a Europa a una universidad al sur de Alemania. Y después empecé a trabajar en el año 2001 en el Instituto Max Planck, en Heidelberg. Simplemente es quizá un proceso de aprendizaje continuo en el cual uno cada vez va adquiriendo más capacidades, más conocimientos y va buscando el sitio donde pueda aplicarlo.

José Ramón Crespo

 

 

Un día cualquiera en el Instituto Max Planck:

 

Un día mío es simplemente ir a trabajar, hablar con los estudiantes, discutir sobre temas de los experimentos que están funcionando o cómo están funcionando, organizar cosas que son necesarias, buscar cosas que hagan falta para comprar, organizar temas de personal, discutir problemas experimentales, buscar quién te tiene que apoyar técnicamente en este problema que está surgiendo aquí, hablar con el ingeniero que está apoyando a un arquitecto para que construya un laboratorio que necesitas para hacer unas determinadas cosas. Es una labor de analizar datos y discutirlos con los estudiantes, de leer publicaciones y ver qué se pueden aprender de ellas, estar al día, preparar charlas, dar clases. Ese es un día a día muy variado y muy variopinto.

José Ramón Crespo

 

 

Educar en emociones:

 

La emoción es tan contagiosa que como no seas capaz de controlar la tuya no hay nada que puedas hacer. Si yo llego de mala leche al aula esa mala leche la tengo. No somos máquinas y hay veces que problemas externos te afectan. Pero, si sabes que tienes que estar atento a ello, yo se lo digo “me vais a perdonar, hoy estoy un poco sensible, os pido un poco de especial comportamiento porque vengo un poco cabreado por otro tema que ya os contaré si procede”. Si lo pones encima de la mesa, la emoción ya se desactiva inmediatamente. Si un alumno está enfadado, si tú le preguntas qué le ocurre y es capaz de decir “estoy enfadado”, nada más decirlo se le pasa. Además, nada más ponerle etiqueta a la emoción, ésta baja un poco. Luego está la experiencia, que permite entender la comunicación no verbal. Quién está llamando tu atención, quién está desconectado completamente, quién está con un problema importante… Ojo, también es muy importante que vean al profesor como un espacio seguro. Yo tengo una hora semanal que hago por amor al arte de coaching con los alumnos y quien quiere queda conmigo y hacemos unas sesiones de coaching donde me cuentan cosas en un entorno de seguridad acorde a sus circunstancias. O sea, si se presenta un problema penal, tienes que decirles “oye, esto lo tengo que comunicar”. No puedes decir que te estás drogando y que no lo cuente porque esta información yo no la puedo tener. Eso se lo advierto antes que nada.

Carlos Hevia

 

Porque eso da más trabajo dentro del aula. Cuando tú entiendes que hay inteligencias múltiples, cuando tú ves que tienes veinte alumnos y a lo mejor quince aprenden de la misma manera pero tienes cinco que no, tienes que acondicionar y adaptar la materia a su forma de aprender. Un ejemplo: hay personas más visuales que otras pero, claro, si tú le pones un texto de letras, haces que lea como todos los demás. Entonces esa persona va a decir “joder si esto yo no lo entiendo”. Se va a despistar. Entonces, o es hiperactivo o tiene déficit de atención. Ahora bien, ante este fenómeno ¿qué haría el buen profesor? Pues a lo mejor tengo que darle un texto, sino un libro lleno de dibujos. Y al que es una persona creativa tendré que hacer que me explique la historia de los romanos a través de dibujos porque dibuja bien. No te voy a pedir que me contestes a un texto; te voy a enseñar a leer y a escribir pero quizá la forma en la que tú aprendes no es la misma que la de los demás. Por eso creo que en el sistema educativo hay carencias.

Pedro Aguado

 

 

Formación del profesorado:

 

Hace falta formación total. Es imprescindible. O sea, hay dos cosas que no pueden faltar. Primero, no importar modelos de otros lugares. O sea, Finlandia, fantástico, bien. Pero en Finlandia hace mucho frío, aquí no hace tanto frío. Yo no puedo traer eso aquí. A mí cuando me dicen, los niños finlandeses se pasan, yo qué sé, sesenta horas a la semana en la biblioteca… ¡claro! ¡Porque está nevado! Yo vivo en Valencia. En mi casa hace 20, no los voy a llevar a la biblioteca, los voy a llevar a la playa. ¿Por qué? Pues porque es mi entorno. Entonces, primero, no nos dejemos llevar por luces de neón, y por dispositivos tampoco. No hay ningún dispositivo que represente el cambio metodológico. Y hay muchos coles que dicen, y escuchadlo y lo veréis, “con este dispositivo, vamos a cambiar el cole”. ¿Cómo? O sea, ¿esto qué es? No. Con una formación del profesorado, y con un plan y con una estrategia vas a cambiar. Y los coles tienen que apostar por esa formación del profesorado. Hoy en día hay algo que, he oído también por ahí, que es que hay muchos coles que tienen miedo a formar mucho a su profesorado porque se puede ir. Si yo tengo un profesorado muy competente, se va a abrir al mundo, y va a encontrar otras oportunidades y va a encontrar otras opciones. Pero hay algo mucho peor que gastar el dinero en el profesorado y que se te vaya; que es no formarlo y tener que quedártelo. Eso sí que es malo.

Ovi Barceló

 

 

Buenos hábitos alimentarios:

 

Si se instauran los buenos hábitos en una edad temprana, luego se mantienen como adulto. Pero ya no sólo desde el punto de vista individual, sino socialmente hablando, es un interés que nos conviene a toda la sociedad. Las personas que enferman por comer mal y tienen enfermedades crónicas son realmente caras, son realmente ineficientes en lo que viene siendo la sociedad. Son bajas, son gasto sanitario, las personas se frustran, son menos felices realmente y el hábito de salud diario que más influye en nuestra salud es la alimentación. Nos estamos metiendo cosas de fuera en el cuerpo, pasan a formar parte de nosotros.

En el colegio hay veces que estamos adquiriendo, ya ni competencias, sino contenidos que no aplicamos nunca para la vida. Y nadie nos enseña a cocinar, por ejemplo. Que sería un acto que usarías el resto de tu vida y luego la gente llega a la universidad con dieciocho años, no sabe cocinar y lo único que hace es pasta con tomate, arroz a la cubana y calentar pizzas en el microondas. Hay gente que incluso, tiene dieciocho años y le da miedo enfrentarse a un frutero, a un pescadero, a esa persona, porque nos hemos educado en filosofía Zara, de yo quiero la ropa y no quiero interactuar con nadie y me llevo las cosas en bandeja; y si el pescado está en bandeja me lo llevo, pero si tengo que pedir a alguien una caballa, no se la voy a pedir no sea que me diga “te la arreglo yo o…”. Eso pasa.

Aitor Sánchez

Nuevas tecnologías:


La frustración viene por un exceso de querer hacerlo todo de la manera más rápida. Viene, también, por el progreso y las nuevas tecnologías, que son muy buenas para unas cosas, pero cuando tú eras nativo de esas nuevas tecnologías hay una serie de procedimientos y procesos que ya no aprendes de manera natural. Cuando naces en unos años como en los que nací yo, hay cosas que, como la cámara de fotos, son imposibles de olvidar. Con las cámaras de fotos de aquel entonces tirabas las fotos de año en año; ahora tiras una foto cada segundo y la borras y la compartes y ya te dan el refuerzo positivo. El desarrollo tecnológico y el progreso lo que hace muchas veces es que las cosas se hagan de manera más rápida y eso va contra la cultura del esfuerzo.

Pedro Aguado

Estamos muy equivocados en pensar que los alumnos manejan bien las tecnologías. Los alumnos manejan mucho las tecnologías pero no saben cómo utilizarlas. Las relacionan al ocio. Y lo que tenemos que hacer es relacionarlas con el trabajo. Y para eso hay que educar. Y nosotros tenemos que educar o tenemos la responsabilidad, los maestros, de educarlo. No podemos cerrar los ojos ante eso. Y evidentemente si solo fuera repetir, cojo la información sin nada más, sin compararla, y la cojo y me la vuelco, pues para eso sí, las tecnologías nos sirven para eso.

Ovi Barceló

 

 

Una película:

 

Si me sale el lado friki, te diría Star Wars. Si me sale el lado nostálgico, te diría Grease. Y si me sale el lado bizcochón, te diría La princesa prometida. Tres al precio de una.

Carlos Hevia

A mí me gusta muchísimo, es que es un clásico, pero me gusta muchísimo La vida es bella. Es maravillosa. Es una tragicomedia buenísima y es todo, es maravillosa. Me fastidia que sea muy típica para mucha gente, pero es una obra de arte.

Aitor Sánchez

Hay muchas películas que me gustan a mí, pero por decir una En busca de la felicidad.

Pedro Aguado

Interestelar, me parece impresionante esa película. Buenísima.

Leticia Soberón

 

 

Un libro:

 

A mí me gustó mucho El guardián entre el centeno.  Yo no sabía por qué y ahora sé que era una emoción bien descrita, contenida.

Carlos Hevia

De entretenimiento, ahora estoy leyendo La herencia del Imperio Romano, en inglés. Que no tiene nada que ver con la Física.

José Ramón Crespo

Los de Sir Ken Robinson, El elemento y Encuentra tu elemento.

Pedro Aguado

 

Me gustó muchísimo Los juegos de Ender porque me pilló en una época especial. Pero yo creo que hubo un libro en concreto que me cambió el concepto lectura, ahí en un momento más conflictivo de mi adolescencia que fue Sin noticias de Gurb, que también tiene mucho humor. Es de un extraterrestre que viene al planeta Tierra y entonces va mandando noticias a modo telemático desde su perspectiva sesgada. Entonces interpreta cosas mal. A lo mejor nos damos la mano y dice “están tocando sus extremidades y las agitan”. Ese tipo de cosas. Es muy gracioso. Me lo leí con doce años o así y me animó muchísimo a la lectura. Y luego ya vino la literatura juvenil, Harry Potter y todos estos. Harry Potter ha hecho mucho bien, creo yo. Muchísimo.

Aitor Sánchez

Pues es un libro muy tonto pero… Crónica de una muerte anunciada, de García Márquez, me parece espectacular como obra literaria.

Leticia Soberón

 

 

Un referente:

 

Diría Ken Robinson, hace lo que yo querría hacer. Contagiar emoción y pasión por la educación.

Carlos Hevia

Mi madre.

Pedro Aguado

 

Eduardo Galeano. Murió hace poquito y me dio mucha pena. Es de estas veces en que estás acostumbrado a que muera mucha gente. Y lo típico, te levantas y te dicen “ha muerto no sé quién” y tú “meca, me estoy haciendo viejo”. Pero cuando murió Galeano me dolió, me marcó bastante. Me gustan muchos sus libros, me gusta mucho cómo piensa. Me parece una persona muy coherente. Me jodió que se muriera Galeano. Pero bueno, es lo que hay.

Aitor Sánchez

 

Depende. Te voy a decir el verdadero. Un referente personal vivo es el Papa Francisco, lo encuentro valentísimo. Obama me parece un tipo atendible que, con todos los errores que ha cometido, me parece un tipo muy interesante. Y una mujer, porque también es muy necesario, Teresa de Calcuta. Me encanta. También me parece un referente.

Leticia Soberón

 

 

El último consejo:

 

Se lo escuché a Borja Vilaseca y me gustó porque es muy sencillo “la vida es un chollo, deja de quejarte” y, ahí ya pongo de mi parte “preocúpate de lo que te preocupa”. En vez de quedarte en nivel preocupación, quédate en el nivel acción.

Carlos Hevia

(Entrevistas realizadas por Carlota Braña, Sara Arrutia y Daniel Rodríguez Rodero)

12 Mar

Lo que nuestros ponentes nos dijeron hace un año (Entrevistas a los participantes de la pasada edición)

García Aguado: “Felicidad es sentirte bien cada vez que te acuestas por la noche”

 

Quizá éste sea la entrada más larga que hemos escrito, pero acaso también la más “jugosa”. Hace ya un año de nuestro último evento TEDx. Fue de los que llevamos hechos el más mediático, el que más atención suscitó tanto por la relevancia de los personajes como por el progresivo asentamiento de una iniciativa que nació con vocación de permanencia.

Una pregunta común entre los asistentes es la que sigue: ¿qué hacen los ponentes antes de salir al círculo rojo? ¿de qué hablan? ¿qué se comenta?  El post de hoy no sólo pretende responder a este interrogante, sino que también aspira a mostrároslo de un modo distinto. Podemos resumir que mientras los ponentes están dando su charla, los demás ultiman sus intervenciones o contestan a nuestras preguntas. ¿A nuestras preguntas? Sí, a cada uno de ellos solemos prepararle un pequeño cuestionario. Aquí os dejamos una selección de las mejores respuestas que los ponentes de la pasada edición nos regalaron hace justo un año. Son varios los temas que en ella incluimos y lo mejor de todo es que cada reflexión presenta la perspectiva, la atalaya particular de los entrevistados. Que las disfrutéis.

 

Sobre el cambio:

 

Yo creo que todo el mundo tenemos un recorrido, una historia. Aconsejo a la gente que las historias tienen que ser complejas, hay que tomar decisiones en la vida y hay que cambiar. Mi formación es de matemáticas y después me estoy dedicando a algo que no tiene absolutamente nada que ver con ello, pero sigo utilizando esos recursos que aprendí. Muchas veces esos cambios tan radicales en la vida no significan que abandones todo tu pasado, sino que incorporas tu pasado en lo que haces en el presente. Eso es lo interesante. Que no hay punto de ruptura absoluto, no empezamos desde cero, sino que empezamos desde lo que tenemos anteriormente y lo incorporamos en algo nuevo.

Miguel Espada

 

                Para cambiar hace falta humildad. Darte cuenta de que te equivocas, de lo que no estás haciendo bien y, sobre todo, levantar la mano y ser valiente para pedir ayuda. Cuando tu círculo te avisa, hacer caso y decir: “bueno, yo no sé si esto me va a llevar a buen término, pero, de la forma en que yo lo he hecho, no me ha servido. Entonces voy a hacer caso de los que, cuando lo han hecho, les ha ido bien. Fijarte en el cómo de quienes lo han conseguido. Cuando a alguien le va bien, en España siempre decimos “qué hijo de puta”, en vez de decir “coño, ¿cómo lo ha hecho?”. Un Ferrari o un buen puesto de trabajo o una pareja estupenda o una vida maravillosa. “¿Qué habrá hecho?” Ésa es la pregunta que deberíamos hacernos y no perder tiempo juzgándolo.

Pedro García Aguado

 

Sobre una época que cambia

 

Nos preparan para un trabajo que no existe, una sociedad que no existe, con herramientas tecnológicas que no existen… Entonces, ¿dónde está la clave? La clave está en prepararte para el cambio, no prepararte para algo concreto, sino para saber cambiar. De hecho, yo a mi asignatura la llamo “cambiologia” por eso, porque es la preparación para el cambio. Todos los gestores de recursos humanos, llamados ahora del talento, en lo único que están de acuerdo es que no saben lo que va a haber. Entonces, si no sabes lo que va a haber, ¿para qué te vas a preparar? Para la incertidumbre. Y el sistema educativo es un experto en certezas, pero en incertidumbres es un cero a la izquierda. No te prepara, no elijes nunca: ejercicio tres, página cuatro, examen de estos tres temas… Tú no decides, y si no decides ¿cómo vas a aprender a decidir? Cuando tengas una cosa que no conoces y nadie te lo va a decir porque tampoco lo conoce, ¿qué haces? Lo primero también es aprender a decidir.

Carlos Hevia

 

Hasta hace muy poco la vida media de una empresa del S&P, que es un grupo de empresas gigantes vistas desde un analista que se llama Standard & Poor’s, era de cuarenta años y ahora es de dieciocho. Y el modelo de negocio que las hacía viables era de veinte años, o sea, durante veinte años podían seguir ganando dinero con una misma idea; y ahora es de veinte meses. Con lo cual el modelo de negocio “se te hace así”, y tienes que buscar otro y “se te hace así” y tienes que buscar otro. El cambio es tan brutal que también estamos ofreciendo cambiar la cultura de una empresa y de una organización. Porque, si tú ves estos muros (por las paredes del edificio histórico de la Universidad de Oviedo) te hablan de que las cosas eran estables. Pero ya hemos visto que estamos en una época de cambio gigantesca y, si las mentalidades siguen ancladas y viendo por el espejo retrovisor, la empresa no va a cambiar. Es más, se va a morir. La mitad de las empresas que conocemos se van a hundir. Coca-Cola hasta hace poquísimo era siempre puntera en ranking de ganancias, ahora está en el puesto vigésimo o algo así. ¿Y esto por qué? Pues por la sencilla razón de están emergiendo otro tipo de empresas que tiene un modelo de negocio distinto, Google, Amazon etc. Entonces, ¿qué estamos haciendo? Ayudando a las empresas españolas, por ahora, a cambiar su cultura a base de una serie de imputs, de conocimiento y de diálogo.

Leticia Soberón

 

Nos vamos a encontrar en ambientes donde el profesor va a bajar del atril. El profesor ya no puede ser el centro de la clase. No digo que vaya a entrar virtualmente, va a poder estar en las clases. Pero hoy en día enseñar va a ser otra cosa. Vamos a ir a un mundo muy personalizado. Las tecnologías nos van a permitir personalizar el aprendizaje a un nivel individual. Porque tenemos muchísimos datos. Sabéis que las grandes compañías de hoy en día basan su éxito en los datos. Pues si cogemos esos datos y los analizamos previamente, vamos a poder dar un paso dentro de la clase y saber qué necesita cada uno de nuestros alumnos. Y como tienen una herramienta tecnológica que le va a permitir seguir aprendiendo, yo no tengo que estar explicando; por lo tanto, me voy a poder acercar a ti sabiendo lo que necesitas y poder ayudarte. Y eso es sólo va a ser posible, primero, si la tecnología está presente en el aula para que permita que cada alumno individualmente pueda seguir aprendiendo; y segundo, si el profe no es el único emisor de contenidos. Eso es el modelo de clase que creo que va a ser. Pasa de ser una clase lineal, a una clase circular.

Ovi Barceló

 

Sobre la educación en España

 

En vez de hablar de absentismo escolar yo hablaría de absentismo emocional porque lo emocional es lo que nos lleva al absentismo escolar y al fracaso, o sea, las emociones están totalmente olvidadas. La neurociencia ha demostrado que sin emociones no hay aprendizaje y resulta que eso tan importante no está. El segundo problema después de la emoción es la falta de actualización en la formación del docente. Pero yo lo focalizaría en un ejemplo muy gracioso, que es: ¿cómo vamos a enseñar a “aprender a aprender” si nosotros no sabemos “aprender a aprender”? Esto, por un lado. Y por el otro, ¿cómo vamos a saber enseñar si no sabemos cómo funciona el cerebro? Hay muchos avances en la neurociencia, creo que hace poco leí que el 95% de lo que sabe hoy del cerebro se supo en los últimos 10 años y ese conocimiento que está ahí apenas lo utilizamos. Enseñar sin saber cómo funciona el cerebro es como diseñar un guante sin haber visto una mano nunca. Entonces la formación a nivel técnico es otra y en relación a todo esto está la forma de llevar esto al aula, las metodologías. Sí que se va a necesitar TIC en la carrera, sí que se da pedagogía, pero de una manera muy teórica. A mí nadie me enseñó todo lo que aprendí a nivel de metodología, que sí aprendizaje cooperativo, proyectos… bueno todas las nuevas metodologías que hay las tuve que buscar, tuve que esforzarme en que me las formaran porque el sistema no me formó.

Carlos Hevia

 

La principal carencia del sistema educativo es que no abraza la diversidad. Y no me refiero a la gente que viene inmigrante o de diferentes culturas; me refiero a las diferentes maneras de aprender. Tendría que haber proyectos para absorber las diferentes maneras de aprender dentro de las aulas.

Pedro García Aguado

 

El tema de forzar a comer y el tema del qué hay que comer. Forzar nunca. Y hay un problema, y es que, a los niños, educativamente hablando, los tratamos como si fueran adultos. Y el apetito de los niños fisiológicamente no es como el de los adultos, su apetito es impredecible, es errático y no tiene porqué ser como el nuestro. Y le queremos imponer al niño una rutina que no debemos imponerle. Entonces ese es el primer acerca-miento erróneo que tenemos. El apetito infantil no es como el apetito adulto. He aquí el primer error.

Luego estaría ya el punto de qué les enseñamos a comer. Obviamente los niños no nacen mal comedores, sino que se hacen mal comedores. Al fin y al cabo, es una conducta. La conducta se aprende. ¿Cuál es el problema? Que es muy costoso, las familias se acomodan, pero no porque no les interese el niño, sino porque el niño está en un entorno, en un contexto, en el que está sometido a estímulos publicitarios, a estímulos sensoriales. Claro, veo en la tele Nesquik, me regalan algo con él, tiene dibujos, está riquísimo en unos umbrales de sabor para mi paladar brutales y luego quieres que me tome las judías verdes. Que encima, en un momento familiar de conflicto me las estás dando para que me las trague.

También están los comedores escolares, que convierten la comida en un drama. Incluso si hay niños que comen más lento, lo normal es sacártelos, pero con un ambiente bueno. Y los monitores de comedor, buf.

Aitor Sánchez

 

Yo creo que un buen Bachillerato es fundamental porque un Bachillerato profundo le permite al ciudadano normal entender que existen unas ciertas leyes naturales que rigen la vida. La Biología, la Química y la Física. No necesitas saber los detalles, pero sí entender la electricidad o las transmisiones de ondas o la gravitación. Es decir, el temario del Bachillerato es fundamental. Si esos temas se reducen en la enseñanza y al final no queda nada, pues entonces nos vamos a encontrar con una sociedad donde cada uno tiene un equipo móvil en el bolsillo, donde se utilizan tropecientas mil técnicas científicas y no sabemos qué se está haciendo. Es una cosa mágica. Es un milagro. Y, sobre todo, crea una dicotomía en la sociedad entre los que entienden y los que no entienden.

José Ramón Crespo

 

Los niños tienen que ser felices. Tienen que ser felices en el cole. Y si son felices, entonces su mente estará abierta para aprender. Si un niño está presionado, agobiado, o triste o estresado porque no ha hecho los deberes, o porque el profe le chilla, o por cualquier cosa que hemos visto en otras aulas, ¿cómo va a aprender? Es imposible.

Ovi Barceló

 

Sobre la excelencia

 

Como digo en mi ponencia, los trabajos se ganan con los títulos, pero se pierden por la falta de competencias. Yo soy maestro y voy a acabar trabajando en Microsoft. Yo no he estudiado tecnología. Yo he conseguido desarrollar unas competencias que van más allá de mis títulos. Por lo tanto, ¿qué pueden hacer los jóvenes? Pues formarse en esas competencias. Ser muy críticos a la hora de buscar información. Aprender a trabajar en equipo. Aprender a hablar en público. Aprender a resolver problemas. Aprender otras cosas, a la creación. Somos súper consumidores, no sentamos y tenemos muchísima información, leemos una barbaridad, pero tenemos que crear. Cuando adquieres esas competencias, tus títulos pasan a un segundo plano. Mira, yo el peor consejo que me han dado en mi vida, fue cuando llegué al cole por primera vez, que me dijeron “¿quién sabe hacer esto?”. Y dije “yo, yo” y alguien me viene y me dice “tú no has hecho la mili, ¿verdad?”. “No, no he hecho la mili”. Y me dice “pues en comunidad nunca muestres tu habilidad”. Y es lo peor que te pueden decir. O sea, ¿cómo que no? Destaca, ponte el primero, da un paso al frente, demuestra lo que vales. No te quedes en la mediocridad. Ve a por ello y demuestra todas tus competencias y todos tus potenciales. Porque en este mundo no te van a medir por tus títulos. Tú puedes ser la persona con más títulos del mundo, pero no lo vas a conseguir. Mira hay una anécdota que dicen que, en Apple, cuando la gran explosión de Silicon Valley, Steve Wozniak y Steve Jobs decidieron empezar a contratar gente. Y tenían en sus manos a todos los genios de la época. Y contrataron no al que más títulos tenía, sino aquel que no tenía que ser gestionado. Que tenía la capacidad de autogestión, que no tenía que ser controlado, que no necesitaba un jefe para decir “no es por aquí, sino por aquí”. Se quedaron con quien tenía iniciativa, autonomía, tenía autogestión, esas cosas que son competencias. Pero la pregunta es ¿quién tiene que enseñar esas competencias? Yo no tengo la respuesta eh.

Ovi Barceló

 

Hay que separar excelencia de otro concepto que se la está comiendo que es “exigencia”. La exigencia es compararte con un modelo de perfección y genera dolor, ansiedad, que nunca estás contento, que no te integras en los grupos porque piensas que alguien no hizo lo que tú querías que hiciera. Y la gente se confunde, confunde los términos y suele querer ir hacia la exigencia, el querer más y entonces se genera una insatisfacción continua. En cambio, la excelencia, que es ser mejor de lo que soy ahora, entiende el fallo como una oportunidad de mejora. Cada vez que alguien le manda corregir algo es como una oportunidad y eso ya se nota. O sea, la primera cuestión sería distinguir lo que es excelencia y una vez que lo distingues es fomentarlo, sobre todo el “aprender a aprender”, llevándoselo a la gente, picarle la curiosidad de que quieran aprender a aprender. El aprendizaje no se da cuando el maestro quiere enseñar, se da cuando el alumno quiere aprender. Yo creo que eso se acaba traduciendo en pasión por aprender. Y la pasión es contagiosa. Si yo quiero transformar a alguien en una persona diferente tengo que contagiarle mi pasión, y si no la tengo, difícilmente voy a contagiarle.

Carlos Hevia

 

Yo aquí reivindico el concepto de artesanía. La idea de artesano es una idea romántica; todos tenemos en la cabeza qué son los artesanos. Es una imagen que nos acompaña y que yo reivindico como una forma de hacer. Que tiene unas repercusiones estéticas, incluso éticas. Como hablábamos en la charla, el artesano es aquel que hace las cosas bien. Esa palabra “bien” es una palabra que proviene de la ética, que no viene de la estética. Que hace las cosas como deben ser, siguiendo un concepto propio de lo que está bien terminado. No es el que hace las cosas rápido o el que hace las cosas más bonitas, es el que las hace -insisto- bien. Y yo creo que eso es una forma muy interesante de ver la creatividad. El que seamos responsables de lo que hacemos más allá de que eso tenga un valor comercial o que tenga un valor de comunicación. El artesano también tiene una relación muy especial con la materia. Un buen artesano sabe trabajar con pigmentos, sabe trabajar con las betas de la madera, sabe cómo tallar una piedra. Todas esas cosas son muy importantes de cara a que los resultados finales tengan una personalidad única. Que no sean todo producción masiva e impersonal. Nosotros reivindicamos. ¿Cómo lo aplico a la creación del siglo XXI? Al final en el siglo XXI tenemos nuevos materiales de creación, nueva materia de creación que son las nuevas tecnologías. Entonces hay que tratar la electrónica como si fuera la piedra hace 2000 o 3000 años. O la programación como si fuera algo material que podemos moldear con nuestro conocimiento. Esa es mi idea que reivindico de artesanía.

Miguel Espada

 

Sobre la frustración

 

Cualquier tipo de comportamiento disruptivo tiene un origen. En este caso la ausencia de normas y límites en la educación hacen que las personas no sean capaces de manejar la frustración que producen las limitaciones que tenemos todos, tanto en nuestra vida como en nuestro trabajo. Yo siempre he dicho que el dopping tiene que ver con no aceptar el límite natural de la persona. En el caso de quienes no hacen deporte, y que cometen actos disruptivos, se debe a que si yo gano tanto dinero y ese dinero no me sirve para pagar las deudas que tengo o para llevar el nivel de vida que quiero, me veré tentado de elegir el camino más corto. Es decir, si tú no aceptas tus limitaciones, te las vas a intentar saltar.

Pedro García Aguado

 

Los trastornos de la conducta alimentaria están fomentados por la sociedad. Y el hecho de que el 95% de los casos estén implementados, sobre todo de anorexia y bulimia, en mujeres, es porque están sometidas a una presión estética brutal. Desde que se levantan sólo consumen. Viste así, sé así, con esta figura, ponte esto. A mí, como varón que soy, no me pasa nada si me afeito o no. Pero las mujeres se tienen que afeitar. Yo puedo ir como quiera, ellas no. Nosotros da igual, si aquí uno de nosotros sale más informal, será un hípster. Al final, se desarrolla tanta presión sobre unas personas que al fin y al cabo es normal que tengan esos trastornos. La presión estética y el consumismo fomentan los trastornos de la conducta alimentaria. ¿Cómo se previenen? Bien, ahora cambiemos el enfoque. Antes se hacía mal, antes se informaba a las chicas principalmente de lo que era la anorexia, lo que hacía una anoréxica o una bulímica para detectarlo. Y eran malos enfoques. Realmente como hay que hacerlo en la adolescencia es prevenirlos desde las habilidades sociales, la auto-aceptación, la autoestima, el auto-concepto. Si tú te aceptas, seas como seas, no tienes que huir de la anorexia porque no quieras ser anoréxica, sino porque tú te encuentras bien con tu cuerpo.

Aitor Sánchez

 

Sobre el éxito

 

El éxito está ahí. Es que el éxito no es la cantidad de dinero que tienes, el Ferrari que tienes. Después de todo lo que me ha pasado a mí, que teniéndolo todo era el tío más infeliz del mundo, pienso que la felicidad es sentirte bien cada vez que te acuestas por la noche. Decir: “Oye, bueno pues lo que he hecho hoy ha sumado o ha restado”. ¿Cómo me siento yo conmigo mismo? Aunque tenga 0€ en el banco. Pero lo que he hecho está bien.

Pedro García Aguado

 

Sobre la alimentación

 

¿Cómo mejorar nuestra alimentación? Mira, facilísimo. Comprar en un mercado y no en un supermercado. Es una tontería. Ya no es por la calidad únicamente, pero en un supermercado tú entras y el 90% de las opciones que te vas a encontrar son superfluas. Hay un stand de galletas, un stand de cereales, un stand de helados, un stand de dulces, un stand de chucherías, y luego está la frutería, que está mala, la carnicería y la pescadería ahí al fondo. Y encima no es cómodo. Entonces una gran cosa es ir al mercado porque allí hay materias primas, no hay productos procesados. No es que los procesados sean venenosos ni nada de eso, es que tienen materias primas de mala calidad. Tienen harinas, tienen azúcar, tienen grasas hidrogenadas. Son cosas más palatables, más adictivas. Entonces si tú vas a un mercado verás puerros, tomates, lubina. Es comida, al fin y al cabo. Éste es un gran consejo que siempre funciona. Otro es aprender a cocinar. Si alguien no tiene recursos, no acaba cocinando. Así de sencillo. Cocinar con más mercado y menos supermercado. Y sobre todo unas expectativas normales, introduciendo una buena alimentación en la dieta. Que no sea el momento que estoy a dieta y el momento en el que me paso. No. Vamos a comer siempre bien. Ese concepto de que las dietas son de un mes, es erróneo. Las dietas son de por vida. Los nutricionistas no estamos contando las calorías que tomamos todos los días. Yo no sé lo que me tomé esta mañana. Yo sé qué es más sano y menos sano. No puedes estar obsesionado con la comida. Y nos hacen que estemos obsesionados con la comida.

Aitor Sánchez

 

Sobre la ciencia en España

 

El desarrollo científico no se puede improvisar. Por unas cosas u otras España no fue tan rica en el siglo XIX como pudieron ser países con un boom económico como fueron los Estados Unidos u otras zonas europeas como Alemania. O sea que nos falta el XIX. En el siglo XX tenemos grandes conflictos en España que también detuvieron el progreso científico o lo ralentizaron. Luego hubo que asumir una tarea de formación en la población. O sea, que no es una cosa que pase de golpe. Estamos atrasados desde 1700 y pico. Y se está mejorando muchísimo, ojo, en estas últimas décadas, pero no se pueden dar inmensos saltos. Claro que hubiese sido mejor que hubiésemos empezado a trabajar en la física en 1870, pero no es así.

José Ramón Crespo

 

Tecnología y deshumanización:

 

Metida de manera incorrecta, la tecnología puede traer consigo cotas de deshumanización. La tecnología tiene que ser una parte que nos ayude a enseñar y nos ayude a educar. No puede ser la que eduque o la que enseñe. Porque si es la que educa o la que enseña, no hace falta profes, no hace falta ir al cole. Entonces, hay que hacer un estudio muy serio de cómo introducir la tecnología y cómo adoptar de competencias tecnológicas a nuestro alumnado sin que nosotros seamos prescindibles. Por eso mi conferencia se llama “Cómo perder un trabajo”. Porque si lo que hacemos es repartir contenido, Internet nos gana. Entonces tenemos que hacer otras cosas porque si no nuestro trabajo se va.

Ovi Barceló

 

No creo que la ciencia sea la causa de la deshumanización. La deshumanización puede venir simplemente del materialismo. Pongamos por caso: cuando el coche es más importante que la familia, no es la ciencia la que tiene tal culpa. O cuando es más importante que la vida social el tener el último modelo de teléfono móvil. O sea, las causas de la deshumanización no son esas. Muchas veces hay una miopía también en el mundo de la economía, en la cual se piensa que el ser humano es una cosa que se usa y se tira, pero no es la ciencia la que causa esto. Yo creo que son los mismos problemas que ha habido siempre en el fondo. Hoy en día, uno quiere chulear con el coche o chulear con el móvil, pero no es la ciencia el problema.

José Ramón Crespo

 

Consejos

 

Buscad, que el niño también lo hace. El niño investiga. Los bebés los dejas sueltos y, en el momento en el que empiezan a gatear, van buscando cosas y quieren ver qué es, a qué sabe, qué tacto. Esa actitud hay que mantenerla.

José Ramón Crespo

Yo le diría a la persona que tenga en frente: sé libre, porque si eres libre, puedes amar. No se puede amar si no eres libre.

Leticia Soberón

 

Ser coherente en la vida. Yo por ejemplo soy scout. Pero no de estos de las pelis americanas. E intento llevarlo a todas las facetas de mi vida. En todo. Intentar se transparente, intentar ser coherente, intentar ser humilde, natural. Pero coherente con tu forma de pensar. No ser falso. Yo creo que eso hace que duermas muy bien por las noches, de verdad. La coherencia en los actos.

Aitor Sánchez

 

De mayor, cuando las cosas no van como tú quieres, has de entender el principio de realidad que es: pues mira hija mía, por mucho que yo te quiera, y te quiero con locura, las cosas no van a ser como tú deseas. Las cosas no van a llegar siempre ni en la forma ni en el momento que tú deseas, pero eso no quiere decir que debas rendirte, todo lo contrario, ¿quieres conseguirlo? Lucha por ello. Yo acabo la conferencia con esta frase: hay que tener serenidad para aceptar las cosas que no puedes cambiar. Hay que tener valor para cambiar aquellas que puedes. Pero luego sabiduría para reconocer la diferencia. Hay cosas que yo no puedo cambiar. Yo no puedo estar chocando contra una pared, contra algo que no depende de mí.

Pedro García Aguado

 

Sed iconoclastas.

Miguel Espada

(Entrevistas realizadas por Carlota Braña, Sara Arrutia y Daniel Rodríguez Rodero)

08 Mar

Cuando la actitud no basta

No nos engañemos, no todo es actitud. Hay que conocer los propios límites y asumirlos; no pensar que basta querer que nuestras incapacidades desaparezcan para que efectivamente lo hagan. El ser humano es limitado y hay lugares a los que no llega, momentos en los que las cosas no salen o tareas en las que se fracasa. Uno puede poner poner toda la ilusión del mundo en intentar derribar a empujones una pared y por muchos libros de autoayuda que se lean la pared seguirá en su sitio.

A veces, el éxito no acompaña a quienes más lo merecen o a quienes más lo han bucado. Hay momentos en que la vida parece injusta y es que probablemente lo sea. Pero con eso hemos de contar siempre. La base de una buena actitud, de una ilusión sana, ha de ser la consciencia de que el fracaso está ahí, que es más fácil caer en sus garras que en las de la fortuna. En la vida, llamarte Napoleón no te exim de perder la batalla de Waterloo. ¿Fue la más difícil que libró Bonaparte? Parece ser que no. Pero fue la definitiva. Y aunque el general que te derrotó, el duque de Wellington, diga que eres “el estratega más hábil que ha habido, hay y habrá”, una cosa es cierta: el sueño imperial se acabó para ti.

Da igual la actitud que le pusieras; tu derrota está ahí. La ilusión anterior no hace sino aumentar tu tristeza ante las ruinas. Pero de ti depende que ésta sea tu última lucha o que vuelvas a embarcarte en aventuras nuevas. La mera ilusión no te garantiza sacar las oposiciones a notario, ni siquiera acabar la carrera de Derecho. Si se presentan seiscientas personas para treinta plazas, un dato es incuestionable: sólo tienes un veinte por ciento de probabilidades de superar la selección. Y ninguna cantidad de actitud aumenta tal porcentaje.

Todo esto no quita para que el entusiasmo y la ilusión sean decisivos factores de cambio. Nada de lo dicho implica que debamos prescindir de un ánimo valeroso y decidio. Puede que una buena actitud sea condición necesaria, pero es obvio que no es suficiente. Hay muchas más cosas, y a veces más determinantes, que el mero mito de que “ten una buena actitud y lo demás llegará por añadidura”. Dicho esto, cultívala. Porque la actitud está muy lejos de serlo todo, pero hay algunas cosas que, sin ella, terminan quedándose en nada.

PD: ¡Todo el mundo a comprar entradas!

25 Ene

Lo magro, lo gordo y lo hinchado

Comencemos por aclarar los conceptos: qué entendemos por “gordo”; qué por “magro” y qué por “hinchado”. Aunque no hace falta ser un expermentado anatomista para distinguirlos, los definiré brevemente. Lo hinchado es lo que está lleno de aire, lo que parece voluminoso pero en el fondo es futil, intrascendente, vano. Imaginemos la cáscara de una nuez que no tienene nada dentro y que al abrirnos nos decepciona. Algo así. Lo gordo es lo que parece voluminoso y, en efecto, lo es; pero lo es porque está compuesto de grasa y la grasa son reservas de energía mal acumuladas que a la larga resultan nocivas para la salud, muy nocivas.  Por último, tenemos lo magro, la fibra, lo que que está procesado y trabajado; en otras palabras, lo sólido. ¿Me he conseguido explicar?

-¿Qué entrada más rara? -os estaréis diciendo. ¿Acaso nos vas a hablar hoy de nutrición?

No, no voy a hablar de nutrición. Voy a hablar de cómo podemos trasladar estos tres conceptos -algo bastos, todo hay que decirlo- a nuestras decisiones diarias. Para ello imaginemos una persona cualquiera; llamémosla María (el nombre femenino más común en nuestro país). María, estudiante de la Universidad de Oviedo, dispone de treinta y cinco euros cada semana para gastar. El abono semnal al gimnasio le cuesta cinco (veinte al mes) y sólamente lo usa para hacer cinta hora y media cada sesión, dos sesiones a la semana semana. En cambio, vive a media hora caminando del centro de su ciudad a donde acude en autobús tres veces cada siete días (justo los laborables que no va al gimnasio). El abono le cuesta otros cinco euros por semana, también veinte al mes. Es decir, para ocio puro dispone de veinticinco euros.

Los días de diario que baja al centro, consume un refresco de cola a dos euros, lo que, de lunes a domingo, le supone seis euros. Gasta diez en salir el fin de semana y los nueve euros restantes los dedica a veces a tomar  doble ración de refrescos o en darse un capricho comprando figuritas de los chinos por el mero hecho de que “le hacen gracia”. Quiere comprarse una tablet que le resultaría muy útil para tomar apuntes en clase, pero nunca le llega el dinero y sus padres no se lo dan.

De todo esto, podemos extraer varias conclusiones. María gasta cinco euros a la semana en caminar tres horas sobre una cinta de gimnasio y a la vez gasta otros cinco euros en no caminar tres horas por la calle, es decir, los cinco que le cuesta el autobús. ¿Absurdo verdad? ¡Gasta lo mismo por hacer una cosa y por no hacerla!  A su vez, paga como mínimo seis euros por tomar refrescos de cola, cuyas calorías trata de quemar asumiendo nuevos costes, aunque hay semanas que se deja en ello hasta doce euros. También derrocha el excedente en muñequitos de los chinos nadie sabe muy bien por qué.

¿A dónde quiero llegar con este ejemplo tan insulso? A lo largo de todo un año, María invierte grandes sumas de dinero en lo hinchado, en cosas inútiles -y eso cuando no neutraliza los efectos de sus gastos pagando por una cosa y también por la contraria (por andar y por no andar, como ya hemos dicho). Podríamos replicar diciendo que invertir en ir al gimnasio está muy bien, pero -eso sí- no como ella lo hace. Ir al gimansio es un buen gasto pero aquí mal planteado y al final es obvio que supone un lastre porque, si cambiara levemente su comportamiento (yendo andando en vez de en autbús o no consumiendo tantos refrescos de cola), liberaría recursos. Precisamente, como invierte sus recursos en lo muy inútil -las figuritas de los chinos, es decir, en lo hinchado, lo que no nos rinde aunque a primera vista pensamos que sí- y en lo útil mal planteado que al final termina siendo lastre -lo gordo-, a la postre no le queda dinero para comprar la tablet anhelada -la fibra, lo magro, lo que nos resulta útil-, aquello para lo que necesita ahorrar. Con la gestión del tiempo suele suceder lo mismo. ¿Cuántas horas perdemos en el tablón Facebook viendo por tercera vez las publicaciones que nos llevan apareciendo toda la tarde? Así las cosas, aquí van tres consejos.

  1. Distingue lo hinchado (aquello que pese a los recursos que le dedicas, no te aporta nada); lo gordo (lo que te aporta pero mal, por ejemplo perder el tiempo subrayando un manual de la uni sin leerlo realmente, es decir, quedarse en esa sensación de falso estudio) y, lo magro (lo verdaderamente útil y lo que genera efectos positivos para el futuro. Intenta explicarte por qué has incluido cada acción en los tres grupos anteriores.
  2. Estudia cuántos recursos (dinero, tiempo, preocupaciones…) dedicas a cada cosa. Es fundamental hacerlo con realismo y cuantificándolo realmente, sin autoengaños.
  3. ¿Qué es lo que nos queda? ¡Exacto! Cambiar la asignación. Considera el total de recursos disponibles y elabora unos nuevos presupuestos.

De este modo, conseguiremos orientar cada una de nuestras vidas hacia lo magro, hacia lo que en verdad tiene sustancia. Por decirlo de una manera más elevada, conseguiremos orentiar nuestra vidas hacia lo fundamental.

11 Ene

Doce máximas sobre #actitud para este año que comienza

Como sabemos que estáis de exámenes no os queremos entretener demasiado. Simplemente, doce máximas de mi particular gusto para este año tan nuevo… ¡tan reciente!

ENERO:

El porvenir no existe, la vida es un “porhacer”. (Jesús Huerta de Soto).

FEBRERO:

No hay un solo día de mi vida en que no haya sido feliz, al menos un ratito. (Roberto Bolaño)

MARZO:

Cuando apuntas con un dedo, recuerda que los otros tres dedos te señalan a ti. (Anónimo).

ABRIL:

El mundo esta lleno de cactus, pero no nos tenemos que sentar en ellos. (Will Foley).

MAYO:

Si no consigues todo lo que quieres, piensa en las cosas que no quieres y que no consigues. (Oscar Wilde).

JUNIO:

Comer bien y vivir santamente. (Felipe Neri)

JULIO:

Vale más ser primero en la aldea que segundo en Roma. (Julio César).

AGOSTO:

No puedes parar las olas, pero puedes aprender a surfear.(Jon Kabat-Zinn).

SEPTIEMBRE:

Aquel que quiere permanentemente «llegar más alto» tiene que contar que algún día le invadirá el vértigo. (Milán Kundera).

OCTUBRE

En todo, amar y servir. (Ignacio de Loyola).

NOVIEMBRE:

Hoy un lector; mañana un líder. (Margaret Fuller).

DICIEMBRE:

Cuando el destino con su aljaba al hombro / te apunte o te recluya en su guarida / rehazte, y con la punta de sus flechas / dibuja un nuevo día. / Y en cada contratiempo que atravieses / un nuevo reto al que vencer contempla; / así también el fuego / nos hace reaccionar cuando nos quema. (Daniel Rodríguez Rodero).

29 Dic

Cinco consejos sobre el pensamiento a largo plazo y alguna cosa más

Uno de los defectos que suelen afear a TEDx es que vende una filosofía posmoderna, chupiguay, líquida. Quizá el propio formato contribuya a ello; la brevedad, ya se sabe, es enemiga de los desarrollos largos y hay ideas que necesitan explicarse en más de dieciocho minutos. Sin embargo, algo en lo que sí suele insistir eso que ya empieza a conocerse como “pensamiento TEDx” es en el largo plazo, aunque curiosamente tienda a hacerlo desde una perspectiva a mi juicio errónea. La entrada de hoy, con la que vuelvo a asomarme a esta ventana de la que me despedí temporalmente en marzo, pretende remarcar este punto: la importancia del estoicismo clásico como base de la superación personal.

Pero… ¿es que estás en contra de la superación personal? -me preguntarás perplejo. Para nada, de lo que estoy en contra es de esa actitud que se resume en que con esfuerzo, todo es posible, algo que es incluso matemáticamente falso. El supuesto típico es una competición de atletismo: la San Silvestre de estos días, por ejemplo. Si concurren cien personas, por mucho que cada una de ellas se haya esforzado y por grande que sea la intensidad con que deseen su victoria, ésta solamente podrá recaer en uno de ellos. ¿Quiere decir esto que no nos esforzamos lo suficiente? No, lo que quiere decir es que, parafraseando a la Biblia, muchos son los llamados y sólo uno puede ser el elegido, el ganador.

Y éste es el punto al que quería llegar. Supongamos que los noventa y nueve participantes que no rompieron la cinta de llegada porque hubo una persona que se les adelantó, regresan a sus hogares  tristes y desolados. Aquí el “pensamiento TEDx” les dirá que no se desanimen; que si no ha sido en esta, será en otra ocasión; que hay más días que ollas, pero que si lo siguen intentando llegarán al podio. Es el abuso del final feliz del que ya nos previno Edu Riera en su excelente charla de 2015.

-Todo eso está muy bien, vale pero entonces, ¿tú qué les dirías?

Pues para resolver a esta pregunta te dejo cinco puntos que espero te sean de ayuda. Escuetos, fáciles de entender y aplicables a la mayor parte de nuestros escollos rutinarios.

  • Encuentra las distancias. Imagínate dentro de veinte años y trata de ubicar el problema que en este momento te aprieta. ¿Ha sobrevivido? Salvo los más graves, lo normal es que esos “problemillas” de hoy queden mañana solventados. Pongamos otro ejemplo. Juan suspendió Derecho Romano y por eso está muy triste. ¿Qué importancia tendrá ese problema el día de mañana en su vida? Lo más probable es que ninguna, pero también porque se supone que habrá conseguido aprobarla. En resumen, aprende a dar a cada cosa su merecida distancia, pero como te diré en el último punto de esta lsita, no te alejes demasiado; si estudias Romano, haz todo lo posible para aprobarla.
  • Sé estoico. Will Durant resumió su Historia de la Civilización con la siguiente frase: “las naciones [las sociedades] nacen estoicas y mueren epicúreas”. ¿Quieres saber en qué se traduce ese estoicismo? En no dar nada por sentado, en ser capaz de encontrar el sosiego después de la calma y, desde una óptica económica, en ahorrar. Recuerda al martín pescador que construye su casa en los intervalos en que el temporal arrecia con el ánimo de proteger sus huevos. Y aunque golpee la tormenta, ha aprovechado los breves momentos de calma para prevenirse. Sé, pues, estoico como el alción y crea tu refugio para cuando vengan mal dadas, es decir, construye el sosiego con el que resguardarte de la agitación.
  • En línea con el consejo previo, añado uno nuevo: diversifica. Ya es sabido que nunca hay que poner todos los huevos en la misma cesta, de modo que, si una  se rompe, no lo pierdas todo con ella. Los buenos inversores pueden dar fe de la utilidad de este consejo. Por si no me he explicado bien, intentaré poner otro ejemplito. Toda vida se asienta en varias patas: aficiones, amigos, pareja, familia, profesión. Cuanto mayor sea el número de patas, menor será la probabilidad de que tu vida se desequilibre. Es decir, haz que tu vida sea una mesa de muchas patas y conseguirás equilibrarla para el futuro, habrás diversificado tu estabilidad.
  • Lee, pero selectivamente. Por desgracia, leer se ha convertido en un acto de emulación intelectual. Uno puede leer cualquier cosa, y gozar de prestigio porque en vez de verlo en la televisión lo aprende a partir de un libro. Pero recordemos que esto no implica nada. Desde TEDxOviedoUniversity, te lo hemos dicho más de una vez: lee de los mejores; escucha a los mejores; aprende, en suma, de los mejores. Créate tu cultura, adquiere un andamiaje intelectual sólido que te proporcione herramientas suficientes para interpretar la realidad y sobreponerte a ella.
  • No te alejes. Huir, además de ser de cobardes, nada arregla. Como te anuncié, alejarse de los problemas puede ayudarnos a darles su importancia necesaria, pero no los soluciona. Si corres la san Silvestre, intenta ganar, pero intenta también que de la victoria no dependa el resto de tu vida. Si estudias Derecho, intenta aprobar Romano a la primera. Esfuérzate para que los problemas se solucionen rápido y nada salga mal, pero así mismo piensa siempre que las cosas pueden salir de un modo muy distinto al deseado. Es la mejor manera de priorizar ámbitos de la vida y dar importancia a aquello que nos puede llenar más hondamente.

Hasta aquí la entrada de hoy. Espero que te guste y que difundas lo que te haya servido de utilidad. Nos vemos.

08 Mar

5 claves para estudiar más en menos tiempo

Ayer os  animábamos a escuchar una TED talk donde os animábamos a leer diariamente. A su vez, en nuestro penúltimo post os dejamos un breve decálogo sobre cómo aprender con éxito. Siguiendo en esta línea, en nuestra entrada de hoy queremos regalaros 5 claves que complementan nuestros artículos anteriores.

Como la mayor parte de nuestro público está compuesto por estudiantes, creemos que nos agradecerá esta clase de consejos. Los de hoy van enfocados a esas veces en las que tenemos que estudiar un libro, un manual o una materia específica mediante la lectura de un sinfín de papers. Esperemos que os sean útiles.

Primera clave:

Antes de enfrentarte a la lectura de un libro o de cualquier otro documento, piensa por qué lo lees, por qué esperas que te sea provechoso. ¿Lees esa obra porque es la que consideras más adecuada o porque es la primera que encontraste? ¿Crees de verdad que puede aportarte la información que necesitas o la consideras un relleno para salir del paso?

Una vez hayas respondido a estas preguntas, actúa en consecuencia.

Segunda clave:

Ojea el índice, el abstract; si el título es conocido, consulta opiniones sobre su trascendencia. Esto te permitirá acotar tu búsqueda y calibrar mejor el alcance de tu actividad. Si al leer el índice (lo recomendable es que consultes tanto el general como el analítico o de materias), consideras que en ese libro no está lo que buscas, cambia. Recuerda este chiste a fin de evitar la conducta de su protagonista:

Érase una vez un hombre que caminaba por la calle de noche y encontró a un amigo bajo una farola, mirando al suelo como loco. “Qué te ocurre?”, le dijo. “¡Pues que me he bajado del coche y se me han caído las llaves de casa!”. “Y ¿dónde está tu coche?”, le dijo el hombre, dispuesto a ayudarle. “Allí, en la esquina”, dijo el amigo, señalando veinte metros hacia la calle en penumbra. “Pero entonces, ¿qué diablos haces buscando aquí las llaves?”, se asombró el hombre. “¡Es que aquí es donde hay luz!”.

Sin embargo, si tienes tiempo y la ocasión lo requiere, déjate sorprender. Habrá veces que no encuentres una llave, pero puedes encontrar una moneda.

Tercera clave:

Formula cinco preguntas (o las que consideres necesarias) que debes responderte durante la lectura. Lo mismo para cuando estés estudiando una asignatura. Eso sí, orienta tus preguntas hacia los puntos importantes. Un ejemplo: ¿Qué es la compraventa? Naturaleza jurídica, requisitos y efectos. ¿En qué consiste la fotosíntesis? Fases más importantes.

De este modo, focalizarás la atención de tu lectura hacia aquello que te resulte más relevante. Pero que eso tampoco te lleve a obviar lo demás. A veces, una simple anécdota puede ampliar nuestros horizontes. Recuerda que Fleming descubrió la penicilina gracias a un estornudo.

Cuarta clave:

Señala todo aquello que pueda serte útil. Márcalo, subraya, intenta concordar lo leído con conocimientos pasados. Haz que tu cerebro trabaje. De este modo, mientras lees, tu cabeza intentará relacionar los nuevos conceptos con aquellos que ya has adquirido y ello te ayudará no sólo a fijarlos sino también a ampliar tu visión sobre la materia.

Quinta clave:

Sintetiza lo útil. Nuestro sistema digestivo simplifica los alimentos hasta quedarse con los nutrientes que le interesan. Haz tú lo mismo. Elabora pequeños resúmenes sobre lo aprendido y no olvides responder a las preguntas iniciales. ¿Las has respondido correctamente? ¿Son esas las únicas respuestas válidas o existen otras alternativas? ¿Qué debo modificar en el método para hacerlo más eficaz?

Ya nos contaréis qué tal os resulta. En cuatro días nos vemos.

04 Mar

Decálogo para aprender con éxito

Hoy os dejamos con diez mandamientos para que vuestro aprendizaje -el cambio de vuestros conocimientos y aptitudes- os sea eficaz y rápido

  1. Duda. Duda de cuanto lees y de cuanto te dicen. Sólo así te sentirás dispuesto a contrastar la información que adquieres. Es el mejor modo de reafirmarla en tu cabeza.
  2. Ama el proceso. La cantidad de lo que ignoras siempre será superior a lo que sabes. No te conformes ni te recrees. Que tu lema sea: “más que ayer pero menos que mañana”.
  3. Viviendo y aprendiendo. Interioriza el conocimiento adquirido y trata de integrarlo en tu vida. De este modo, el tiempo no lo evaporará. Recuerda que “sabe más quien desea vivir sin saber que quien busca saber sin vivir”.
  4. Actúa. De nada sirven los planos de un edificio si finalmente no se construye. Por medidos que estén, por precisos que sean, lo importante es que la construcción sea un hecho. Lo que sólo existe en el papel termina siendo pasta de reciclaje. Eso sí, no lo fíes todo a la acción. Los libros no sólo están para adornar.
  5. Docendo discimus (aprende mientras enseñas). Este consejo se lo hemos copiado a Séneca, que sabía bastante más que nosotros. Ponte en frente de tus peluches y habla con ellos como si fueran tus alumnos. Así, el que aprenderás serás tú.
  6. Copia. En el mundo de la literatura hay una frase atribuida a diversos autores que dice lo siguiente: “todo lo que no es autobiografía es plagio”. Plagia, pero hazlo de los mejores. También para plagiar hay que aprender.
  7. El autodidactismo está muy bien pero compleméntalo con el interdidactismo. Interactúa con quienes te puedan enseñar, habla con ellos, participa en conferencias, debates, coloquios, mesas redondas. Acude y pregunta. Ello modificará tu actitud. Cuando una persona se rodea de quienes más conocimientos le pueden transmitir, esa persona aprende instantáneamente. Nuestro evento es una buena ocasión para ello.
  8. La inteligencia es como una gubia: de nada vale si no la golpeas con el mazo de la constancia.  Pese a ello, tomáte tus respiros. No te atosigues ni tengas prisa. A la naturaleza le ha llevado milenios sedimentar la arena que conforma las playas. A ti, en cambio, te llevará bastante menos.
  9. El mundo ha aprendido a base de ensayo y error. Tú debes hacer lo mismo pero procura no equivocarte en aquello que ya se equivocaron los demás y que hoy se tiene por falsado. Aunque a ti te lo parezca, la Tierra no es plana. Acuérdate de la teoría de Popper: lo que hoy tenemos por verdad incuestionable mañana quizá se considere una aberración. Ama la falsación.
  10. Duda de los consejos ajenos y principalmente de este decálogo. Así, al hacer caso a su mandamiento primero, lo estarás poniendo en marcha de la mejor manera posible.

Esperamos que os sirva de algo. Sin embargo, dudad de que ello pueda ser así.

PD: En una semana nos vemos.

Daniel Rodríguez Rodero

08 Feb

La ley del 80-20

Hoy os traemos una pequeña recomendación: concentrar el 20% de nuestros esfuerzos en el 80% de los resultados. En puridad, este enunciado no se trata de un consejo sino de una especie de “ley”. Es el conocido como “Principio de Pareto” o “Regla del 80/20”, tambiñen denominada “principio de los pocos esenciales”.

Para aquellos que tengáis curiosidad, Pareto fue un matemático y economista italiano de finales del siglo XIX y principios del XX. Más bien fue una reencarnación del uomo universale del Renacimiento, un cráneo privilegiado que lo mismo estudió los equilibrios microeconómicos como elaboró una teoría sociológica sobre las élites. Todo ello siendo un hombre de formación matemática y especializado en física, es decir, un hombre de ciencias cuya vida terminó orientada al ámbito de las humanidades. Asimismo, Vilfredo Pareto fue un notable político en la Italia de su época, llegando a ser senador vitalicio, aunque esta faceta sea la que más ha empañado su nombre debido a su relación amor-odio con Mussolini.

No obstante, lo que hoy nos interesa es la regla a la que aludíamos en el primer párrafo. Pareto la enunció así: “el 80% de las tierras de Italia pertenecen al 20% de la población”.

Ya en los años 50, Joseph Juran, gurú del management y la calidad total, extrapoló este principio al ámbito de la empresa. Algunas de sus aplicaciones son las siguientes:

–    El 20% de los artículos posee el 80% del valor del almacén.

–    El 20% de los procesos en una línea de producción causa el 80% de los fallos de calidad.

–    El 20% de los inputs produce el 80% de los outputs.

–    El 20% del personal crea el 80% de los problemas.

Los porcentajes, obviamente, no tienen por qué ser exactos. La cuestión estriba en que un porcentaje relativamente pequeño de las causas produce un porcentaje relativamente grande de los efectos.

Por tanto, a la hora de transponer este principio a nuestra vida diaria debemos partir de los siguientes puntos.

  1. Establecer qué metas son las más importantes.
  2. Descubrir donde debemos centrarnos, cuál de todos nuestros esfuerzos tiene una potencia mayor, es decir, en qué aspecto de nuestros quehaceres debemos incidir.

Fue Juran, precisamente, quien bautizó este principio con el nombre de los “pocos esenciales” en claro contraste con los “muchos triviales”, dado que son estos pocos aspectos los que explican la mayor parte del resultado. Otra manera de enunciar este principio sería así: “es mucho más importante hacer las cosas correctas que hacer las cosas correctamente”.

Algunos ven en este enunciado la supremacía de la eficacia sobre la excelencia, la utilidad sobre la perfección, el notable sobre el sobresaliente. Sin embargo, ello no impide que haya tareas en las que debamos aspirar a un resultado óptimo, total, redondo. Ahora bien ¿cómo identificar cuáles son estas tareas en las que debemos aspirar a lo sublime? Sencillo: aplicando la ley de Pareto o regla del 80/20.

PD: Ya queda menos para que se abra el plazo de inscripciones. Estad atentos, amigos, porque… ¡las entradas vuelan!

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